Lasur y barniz son productos de acabado para la madera, pero se aplican de forma diferente y con cada uno se obtienen resultados distintos. En este artículo te vamos a enseñar qué uso dar a cada uno de ellos en función de tus objetivos. También conocerás de qué modo tienes que preparar el soporte para aplicarlos. ¿Preparado para conocer de cerca los usos de lasur y barniz? Pues avancemos…

Ya tienes claro que lasur y barniz son tratamientos de la madera, entre otros materiales (es menos conocida la posibilidad de aplicar lasur sobre materiales porosos como el barro, la piedra y del barniz sobre plásticos). Ahora vas a conocer más en torno a cómo actúan una vez que se aplican sobre el soporte…

Una capa exterior vs. un producto que penetra

Las propiedades del lasur van más allá de la creación de la protección superficial de la madera. Mientras que el lasur penetra y nutre, el barniz se queda en la capa superficial, creando una barrera aislante que impide el paso del polvo, de los insectos y del agua. Por esa razón se puede afirmar que lasur y barniz son productos para la madera completamente distintos. La principal diferencia es que el lasur es un tratamiento a poro abierto, y el barniz un acabado a poro cerrado.

Qué es mejor para madera de exterior

Una de las aplicaciones del lasur más conocidas es para madera en exteriores. El motivo es que su fórmula contiene resinas con una alta flexibilidad, que no ceden ante los cambios de temperatura ni la humedad ambiental. Por eso la madera de exterior tratada con lasur es mucho más resistente. Por el contrario, el barniz aplicado sobre la madera que está expuesta a grandes variaciones térmicas o condiciones medioambientales variables, como es la de exterior, se cuartea con facilidad. El resultado son los clásicos descascarillados de las maderas expuestas a la intemperie. Pero eso no es lo peor: una vez desprovista de la capa protectora del barniz, la madera queda a merced de la humedad, que la puede pudrir, del calor, que la puede agrietar, del sol, que cambia su color, y también expuesta al ataque de los insectos xilófagos. El lasur, sin embargo, tiene una gran capacidad para regular la humedad, permitiendo la evaporación del agua.

 

Para interiores, es posible elegir entre las dos alternativas, lasur y barniz, aunque es mejor decantarse por la primera en casos en que haya una alta exposición solar de la habitación para evitar la decoloración de la madera.

¿Se diferencian los acabados de lasur y barniz?

Ambos productos resaltan los detalles de la madera, como las vetas y los nudos. Y se pude decir que actualmente no siempre es fácil distinguir un acabado de otro, ya que el lasur se presenta en acabados mate, satinado y brillo, igual que los barnices. Del mismo modo, ambos productos pueden estar tintados y presentar matices de colores diferentes, gracias a la presencia de pigmentos en su composición.

Así se aplican los productos

Lasur y barniz se aplican idealmente sobre maderas sin tratar. En el caso del lasur es posible su aplicación sobre maderas más jóvenes, y por tanto con un mayor nivel de humedad que el barniz. El motivo hay que buscarlo en que la madera con lasur sigue respirando y puede expulsar la humedad, ya que en ningún caso crea una película impermeable.

Si el soporte de madera ya está pintado o barnizado, entonces es necesario eliminar las capas anteriores, da igual si es lasur o barniz lo que vamos a aplicar. Para ello es preciso lijar o decapar, limpiar muy bien la madera, eliminando el polvo, la suciedad y la grasa, y finalmente dejarla secar.

Hay que resaltar que si el acabado antiguo es lasur, basta un suave lijado para proceder a la aplicación del nuevo producto. Si la madera estaba barnizada y se vuelve a aplicar barniz encima, la adherencia se reduce y el resultado no será el deseado. De ahí que haya que proceder como hemos explicado antes.

Tanto con lasur como con barniz, la primera capa se aplica con el producto diluido, no así las siguientes, que ya pueden aplicarse sin diluir. Tres manos en total son suficientes para que el lasur traspase sus «supercapacidades» a la madera y el barniz forme un escudo protector sobre ella.

Si se usa barniz, y siempre que sea posible, se debe trabajar con la madera en horizontal para que no gotee ni se desplace antes de endurecer. En cualquier caso, hay que trabajar de forma rápida y enérgica para no echar a perder la capa vítrea que forma.

Con ambos productos, hay que seguir la dirección de la veta de la madera durante la aplicación para obtener un resultado óptimo.

Los mejores lasures y barnices

Ahora que ya sabes la función de cada uno de los productos y cómo se aplican, además de los espacios de aplicación ideales, te conviene conocer los mejores barnices y lasures para la casa. Puedes encontrar lasur de Xylazel y lasures Cedriá, en acabados natural o colores, en nuestra tienda de pinturas online.