Aprender a pintar melamina de la forma correcta puede abrirte nuevos horizontes a la hora de renovar los muebles de tu casa con mucha facilidad y de manera económica. Si crees que los viejos muebles merecen una nueva oportunidad, estás en el lugar indicado para saber cómo reciclarlos con una mano de pintura. Como expertos en pintura con tienda física en Madrid y también tienda de pinturas online, te explicamos la técnica correcta, los productos y los útiles que debes utilizar en tu proyecto. ¿Te animas?

Los pequeños proyectos con pintura son una de las tareas que más satisfacciones genera a aquellos que deciden iniciarse en el bricolaje. Se trata de una actividad lúdica, sencilla y limpia con la que llenar el tiempo libre, y además transformar de forma sencilla y económica la decoración de la casa.

Pero tan importante es tener la motivación y el entusiasmo para ponerse manos a la obra como conocer los pasos que deben darse, los productos correctos y su forma de aplicación. ¡No solo necesitas salvar un mueble, sino conocer la forma de hacerlo para quedar plenamente satisfecho con el resultado!

¿Qué es la melamina?

La mayoría de los muebles hoy día no están hechos de madera maciza. Por el contrario, se fabrican con unos tableros de aglomerado, que se hacen con fibras de madera y resinas prensadas. Los hay de diferentes calidades, y los mejores son los llamados tableros de densidad media, llamados DM, o MDF por sus siglas en inglés.

Esos tableros pueden lacarse, pero también se pueden recubrir de una chapa de madera natural o, como ocurre a menudo, de una lámina de melamina, a la que, a su vez, se aplica una resina plástica para hacerla más resistente.

La ventaja de este material es que abarata el producto, se comporta bien ante golpes y arañazos, y además hay múltiples diseños, con textura o sin ella, y variedad de colores. Los muebles de melamina más habituales son los que imitan la madera, a menudo con vetas incluidas, aunque también abundan en colores lisos como el blanco (frecuentes por ejemplo como muebles auxiliares en cocinas y cuartos de baño).

Es casi seguro que tú también tienes un mueble de melamina en casa, del que quizá te hayas cansado… 😉

Inspiración para transformar tus muebles con pintura

Lo primero de todo es observar el mueble que quieres renovar, y ver qué nueva función puedes darle. Quizá sea la misma, o quizá decidas hacer sutiles cambios que lo conviertan en algo diferente a lo que en un principio fue. Por ejemplo, una cajonera en mesilla, un banco infantil en soporte para plantas, etc.

Ten en cuenta que a veces simplemente cambiar los tiradores del mueble por unos nuevos o eliminar un cajón, puede marcar la diferencia.

Podríamos decir que la pintura es, casi, la excusa para poder cambiar totalmente el estilo (y la función) de un mueble, y ahí es donde debes tener claro qué buscas.

Cómo preparar el mueble antes de pintarlo

Es importante limpiar el mueble concienzudamente de polvo, pero también de suciedad y grasa, manchas adheridas, etc. Utiliza un trapo y alcohol o producto quitagrasas para conseguir una limpieza absoluta que permita el agarre de la pintura.

Lo ideal es quitar todos los accesorios que puedas, desde tiradores hasta bisagras, para un acabado perfecto. Pero si quieres hacer un apaño rápido, puedes taparlos con cinta de carrocero.

Es el momento también de detectar pequeños desperfectos que necesitan reparación: quizás necesites rellenar con masilla algún desconchón de la melamina para igualar la superficie, encolar o atornillar bien el mueble, etc.

Los útiles que vas a necesitar para pintar melamina

Para la preparación:

  • Producto quitagrasas o alcohol y un trapo.
  • Masilla para madera y una espátula para aplicarla.
  • Papel para forrar el suelo, la mesa o cualquier superficie sobre la que pintes.

Para la aplicación de pintura:

  • Brocha o rodillo
    Si se trata de un mueble de melamina muy básico (la mayoría apenas tienen molduras ni resaltos),  y vas a pintarlo en un color liso, lo ideal es aplicar la pintura con rodillo (de microfibra o esponja sin poro) en las superficies lisas. Utiliza una brocha (mejor de pelo sintético) para los rincones y recodos del mueble.
  • Imprimación o selladora
    Facilita un mejor agarre de la pintura, ya que la melamina suele ser una base algo resbaladiza. Sin embargo, no siempre es necesario aplicar imprimación antes de pintar melamina. Sería el caso de la pintura a la tiza.
  • Pintura
    Lo ideal es utilizar un esmalte acrílico o bien pintura a la tiza. Recuerda que hay también pintura a la tiza en spray.
  • Cubeta de pintura
    Después de agitar bien la pintura para que todos los componentes vuelvan a homogeneizarse, vierte la pintura sobre la cubeta para trabajar mejor.
  • Cinta de carrocero
    Te permite tapar las partes que no quieres pintar. Por ejemplo, es indispensable si quieres hacer un diseño a rayas en dos o más colores, o bien para proteger bisagras, tiradores, etc.

Qué pintura elegir

Un buen esmalte acrílico o chalk paint serían, como hemos dicho, los productos más adecuados.

Entre los esmaltes acrílicos, recomendarte Valacryl de Valentine, en múltiples colores y dos acabados (mate o satinado). Y si eres especialmente exigente con el color, mi recomendación es Modern Eggshell de Farrow and Ball.

Y entre las distintas marcas de pintura a la tiza, las de Rustoleum y las de Bruguer.

Como selladora te recomiendo la imprimación Valtodo de Valentine.

Cualquiera de estos productos puedes encontrarlo en nuestra tienda de pintura online, desde la que hacemos envíos a toda España y atendemos consultas por teléfono, WhatsApp y email.

La técnica de pintar melamina, paso a paso

¿Todo listo? Pues manos a la obra. Después de la preparación indicada arriba, estos son los pasos que has de seguir:

  1. Lija el mueble limpio con lija de grano medio. Puedes hacerlo a mano o con una lijadora. No hace falta que te emplees a fondo, ya que el objetivo no es eliminar la capa de melamina, sino crear una superficie áspera a la que se adhiera mejor la pintura.
  2. Elimina el polvillo con un trapo en seco que no suelte pelusa.
  3. Aplica imprimación si el mueble va a tener un uso muy intensivo, por ejemplo, en una cocina, un cuarto de baño, etc. Si va a ser meramente decorativo, puedes saltarte ese paso. También es recomendable cuando vas a hacer un cambio de color radical, por ejemplo, de un tono oscuro a blanco.
  4. Pinta con brocha los recodos y ángulos internos del mueble y deja secar. Ahora aplica la pintura con rodillo.
  5. Deja secar el tiempo recomendado por el fabricante.
  6. Lija suavemente, retira el polvillo y da una segunda mano de pintura.
  7. Para un acabado lacado, puedes terminar con lija al agua de grano fino, humedeciendo ligeramente la superficie. Con esta última pasada podrás eliminar los rastros de las pasadas de brocha, si elegiste hacer la aplicación de pintura al completo con este útil.
  8. Si has pintado con chalk paint, se recomienda aplicar una última capa de cera al mueble y frotar con un trapo.

¿Te gusta cambiar de aspecto muebles y pequeños objetos con pintura o desearías saber cómo hacerlo? Cuéntanos tu experiencia y tus inquietudes. Nos encantará conocerte, leerte y asesorarte si lo necesitas.